Armando Guedez Rodríguez: Pasos para cultivar la planta de maracuyá
El maracuyá, o también conocida como parcha, parchita, chinola o mburucuyá, proviene de la planta de la pasionaria, parte del género de la Passiflora, y nativa de Sudamérica y Centroamérica.
El proceso de cómo sembrar maracuyá se inicia eligiendo unas semillas de alta calidad, especialmente si son destinadas a un cultivo comercial, se deposita de tres a cuatro semillas en contenedores individuales, como bolsas de plástico o laminados.

Después de 20 días, la semilla germinará. En ese momento, se deben retirar las plantas más débiles y quedarse únicamente con la plántula más vigorosa del contenedor.
El trasplante al lugar definitivo se realiza cuando pasan de 60 a 80 días de la siembra, específicamente cuando la planta tenga una altura de 20 a 25 centímetros.
La planta de maracuyá prefiere el clima tropical, razón por la cual no tolera las heladas o vientos fríos, lo ideal es que crezca en zonas cuya temperatura promedio sea de 25 °C. Su cultivo requiere de mucha luz solar para florecer adecuadamente, llegando a ser necesario unas 12 horas de iluminación solar al día.

El suelo a utilizar en el cultivo debe ser profundo y bien drenado, se debe sembrar con al menos un metros de profundidad para poder desarrollarse, como también, es importante trabajar el suelo con abundante estiércol, mientras que el pH debe estar entre los 5,5 y 7.
Durante la floración y fructificación, se debe aplicar 100 gramos de sulfato de amonio, 250 de superfosfato y 200 gr de cloruro de potasio por cada planta, aunque se debe tener en cuenta que esta cantidad puede cambiar de acuerdo a las necesidades del suelo.
Después de la primera recolección, se debe repetir la fertilización. Es importante destacar que la cosecha se efectúa cuando al agitar ligeramente las ramas se caen las frutas maduras con facilidad.
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